viernes, 13 de julio de 2018

El juguetero es un ser especial que da felicidad



Rovimar Serrano Gómez, juguetera, investigadora, poeta y docente palabras en ocasión del otorgamiento de ayuda económica al gremio de artesanos

Me siento profundamente agradecida por estar hoy formando parte de este grupo de hermanas y hermanos que nos unimos en vísperas del día del niño y de la niña, entendiendo que ese día es tan solo un pretexto para valorar esa etapa tan importante dentro de la conformación de nuestra existencia.

Ser la vocera en este acto tan significativo encierra un compromiso muy grande al tratar de hilar las palabras más idóneas que den cuenta de esta lucha que lleva el movimiento de artesanas y artesanos de Venezuela, especialmente los hacedores de juguetes, una lucha que busca entender que las artesanías tienen una variada inscripción social: desde lo cultural, económico, político, simbólico y ético.

En otras palabras, se configura un diálogo con esos procesos y fenómenos sociales que nos identifican y que se articulan para el entramado tejido de un Estado. Podemos señalar aquí la presencia de una lucha desigual ante el bombardeo del aparato mediático con sus estereotipos y mecanismos de imposición de patrones de comportamiento y de consumo.

Es en este escenario donde notamos la presencia del juguetero y juguetera, que a pesar de los procesos industrializados que signan la producción de artículos y mercancías, construye juguetes con sus manos y da vida a esos materiales de nuestro entorno, tales como: madera, semillas, telas, hilos, cuero y plástico, entre otros.

Aquí destacamos la hermosa labor que desarrolla el colectivo de jugueteros de aula Taller La Zaranda en el Estado Aragua: Julio Pérez, Jesús Torcatt y Ginmi Gulianelly, con la confección de juguetes a partir de botellas y tapas plásticas. Un ejemplo a seguir porque los jugueteros y jugueteras han tenido que innovar a partir de las limitaciones que el contexto actual nos ha impuesto.
En nuestra cotidianidad vemos juguetes y juegos tradicionales e identitarios que siguen presentes en el imaginario colectivo: trompos, gurrufios, maromeros, yoyos, zarandas, papagayos y este gurrumango que se resiste a desaparecer. Son juguetes que van tejiendo esa urdimbre necesaria para nuestra existencia, una existencia que buscamos que esté marcada por la alegría, la paz, el amor y la convivencia.

¿Y qué son los juguetes? ¿Por qué jugamos lo que jugamos?

—Son objetos que responden a un pasado signado por ritos mágico-religiosos o prácticas para la obtención de alimentos; objetos que nuestros antepasados crearon para invocar y loar las fuerzas superiores y desconocidas del universo.

Dicen algunos estudiosos que en el pasado el trompo se usaba para atraer los vientos; el papagayo, en algunos países árabes, para alejar a los malos espíritus que atacan a los niños y niñas recién nacidos, y en China como mecanismo de comunicación durante la guerra y en las islas del pacífico para pescar; el sonajero para alejar los malos espíritus; y el gurrumango para relajar.
Estos y otros juguetes tienen hoy día otra significación, producto de la modernización de las sociedades y sus respectivas transformaciones, a pesar de que hemos olvidado los usos que le dábamos.

Esos objetos conviven con nosotros porque los hemos transmitido de distintas maneras, de generación a generación; y prueba de ello es el trabajo que lleva a cabo el movimiento de jugueteras y jugueteros de Venezuela al hacer esfuerzos para que sigan aquí esos juguetes y juegos tradicionales.

También nos alegramos cuando aparecen espontáneamente espacios y gente para volar papagayos, jugar muñecas, trompos, jugar la ere, paralizado y muchos otros juegos, sin necesidad de una propaganda televisiva que invite a eso.

A partir de esos espacios para los juegos, son muchos los momentos especiales que se han atesorado en nuestra vida en torno a ellos. Allí hemos aprendido formas de relacionarnos con los otros a través de la sana convivencia, hemos creado grandes lazos de amistad, aprendimos reglas, solidaridad, compromiso, entrega y sobre todo a generar equilibrio a partir del goce y la diversión.
Por otro lado, quiero señalar un hecho significativo que acontece cuando un juguetero o juguetera participa en una feria y el visitante interactúa con nuestros juguetes: empieza a dibujarse una gran sonrisa frente a ese juguete, pues se evocan sensibilidades; cosa que no ocurre con otras formas de artesanía. Y es que nuestros juguetes tienen alma, esa esencia que transmitimos cuando procesamos la materia prima y vamos dándole vida al juguete. Los fabricamos desde esa tranquilidad que encierra la conexión con ese poder creador y eso se evidencia en cada juguete.

El juguetero y la juguetera saben llegar al punto sensible del ser humano. Es un ser especial, produce un juguete que le da felicidad a mucha gente. Es un creador, un soñador que hace falta en cada sociedad, pues mantienen la esencia del hombre.
En una entrevista que le hice hace unos cuatro años a Humberto Rivas, juguetero del Estado Mérida, señalaba que: “Necesitamos recordar la habilidad de manejarnos con el viento, arrastrarnos, llenarnos de polvo, desarrollar la motricidad fina, correr, saltar…”; en fin, el oficio de juguetero contribuye con el desarrollo físico y emocional de nuestros niños y niñas.

Podemos señalar también que el juguetero(a) es un niño en esencia, en su actitud, porque tiene a flor de boca el chiste oportuno, la risa amable y sobre todo la comprensión por el otro. De allí nace la creatividad, porque para los niños y niñas todo se puede hacer.
Pensamos, además, que los jugueteros son grandes profesionales, ya que dominan el uso del color, el equilibrio, la simetría; saben de matemáticas, ciencias, física y filosofía, cuestiones que nos llevan a pensar en la necesidad de que nuestros niños, niñas y jóvenes se inclinen hacia el trabajo manual, para que ellos mismos sean capaces de crear sus juguetes y todo aquello que puedan necesitar en su cotidianidad.

Decía Rousseau, en su tratado sobre la educación (1762), que: “Emilio debe aprender un oficio, un verdadero oficio, un arte puramente mecánico en el que las manos trabajen más que la cabeza… En lugar de obligar al niño a inclinarse sobre los libros, lo ocupo en un taller donde sus manos trabajen en provecho de su espíritu: mientras cree ser sólo un obrero se convierte en filósofo”.
Nos queda decir que, desde este colectivo, aplaudimos la acertada iniciativa llevada a cabo por la Alcaldía Bolivariana del Municipio Libertador a manos de la alcaldesa Erika Farías y su equipo de trabajo, por este apoyo económico ofrecido a este grupo de jugueteras y jugueteros; una iniciativa que se suma al conjunto de acciones que lleva el gobierno nacional para contribuir con la infancia de este país.
Animamos al equipo de gobierno de este municipio a reflexionar sobre el diseño de políticas sociales para que las escuelas, museos, plazas, calles hospitales y todos los espacios de la ciudad se orienten al uso, conocimiento y práctica del juego y del juguete tradicional y ancestral, bajo criterios que permitan a niñas y niños ejercer su derecho a una infancia feliz.

Nosotros, los integrantes del movimiento de jugueteros y jugueteras, nos mantenemos activados para el encuentro permanente de nuestros hermanos y hermanas en toda Venezuela y el intercambio de saberes. Prueba de ello son las múltiples ferias donde se exponen y ofrecen talleres gratuitos para dar a conocer el oficio.

En octubre de este año está previsto el encuentro nacional de jugueteras y jugueteros en el Pedagógico de Caracas. Y para el año 2019, el primer evento internacional que hemos querido denominar nuestro americano, para rememorar el ideario de nuestro precursor Francisco de Miranda. En esta ocasión queremos un continente unido a través de los juegos, juguetes y deportes tradicionales y ancestrales.
Este evento internacional es producto de las conversaciones y encuentros con algunos miembros de la asociación panamericana de juegos y deportes autóctonos y tradicionales: Kiabarú Gómez por Venezuela, Elizara Marín por Brasil, Wilfredo Chau por Perú y Nelson Medina por Honduras.

Concluimos haciendo hincapié en que este colectivo de jugueteras y jugueteros es un movimiento que hace presencia en estos tiempos de cambio que ponen de manifiesto la contradicción entre las fuerzas técnicas y económicas.
Intentamos rebelarnos contra el capitalismo con esas leyes de mercado. Ofrecemos nuestros juguetes no como piezas u objetos artesanales, sino como una manifestación de la actividad humana, un artefacto cultural sin pretensiones y seducciones de agentes externos. Defendemos lo local, respetamos la soberanía popular, el saber ancestral, lo reivindicamos y estamos orgullosos de postergar ese legado a través de nuestros juguetes.

Así que viva nuestra Patria, nuestros artesanos y artesanas y todas aquellas mujeres y hombres que contribuyen desde el amor al desarrollo de este país. ¡Un viva para todos!

Rovimar Serrano Gómez
Caracas, 7 de julio de 2018
fuente: Ciudad Css

jueves, 5 de julio de 2018

Descarga la Ley para el Desarrollo y Creación artesanal 2015 (Venezuela)

El día de hoy les traigo la Ley de artesanía vigente para Venezuela desde el año 2015en dos versiones la primera en pdf que puedes ver, leer y descargar debajo  y esta la segunda versión en documento de texto (.doc) que puedes modificar y adaptar para tus necesidades, este lo puedes descargar aqui

Espero que les sea de utilidad y no olvides compartir este contenido, si tienen alguna critica u opinión a esta ley por favor escriba en los comentarios que siempre es bueno.

domingo, 10 de junio de 2018

El perro y la rana presenta taller de encuadernación artesanal

El encuadernador es un artista, su conocimiento lo obtiene en la práctica y, a su vez, pasa de generación en generación como un oficio de quien se desempeña en la labor de la imprenta y los procesos de las artes gráficas. No obstante, en las últimas décadas este oficio se ha reducido hasta quedar relegado a procesos de encolado y pegado, estandarizados dentro de las grandes imprentas, haciendo a un lado el trabajo esmerado del encuadernador manual como artesano del libro.
Es por ello que la Fundación Editorial Escuela El perro y la rana se propone recuperar la tradición de este oficio, con el propósito de contribuir con el desarrollo de libro como bien cultural; con tal propósito, abre las inscripciones para el taller de formación “Técnicas básicas de encuadernación artesanal”, orientado a las personas interesadas en adquirir conocimientos del proceso de encuadernación y papelería creativa.
El espacio formativo tendrá un costo de 500.000 Bs. (500 Bs.S), con una duración de cuatro sesiones de tres horas cada una los días viernes y sábados desde el 15 de junio hasta el 23 de junio del año en curso en el Museo de Arquitectura: Av. Bolívar, con Av. Sur 9. Cerca de la Estación del Metro de Nuevo Circo o frente al Mercado de La Hoyada. La instrucción será dirigida por América Correa, docente y especialista en encuadernación y restauración.
Los participantes aprenderán técnicas para el uso del papel y otros materiales básicos, encuadernación con serafines, técnicas de alzado, origami, papelería creativa, técnica de costuras, elaboración de libretas con encuadernado, decoración, ejemplos de tapas y bases para encuadernar libros, realización de tapas para encuadernación y preparación de las tapas.
Los interesados en participar deberán enviar un correo a servicioseditorialesperroyrana@gmail.com desde el cual se les hará llegar el formulario de inscripción y demás orientaciones para realizar el pago correspondiente y formalizar su participación.
Para más información acerca de nuestras actividades y novedades, visita nuestra página web y redes sociales: @perroyranalibro en Twitter, @editorialperroyrana en Instagram, y Fundación Editorial Escuela El perro y la rana en Facebook.
T/Prensa/FEEPR

sábado, 2 de junio de 2018

Exposicion “Magia” talla en madera Red de Arte Plaza Bolivar


La Magia en madera, se apodera de los espacios artesanales en la Red de Arte Fabricio Ojeda

“Déjame hacer las piezas que nos darán la magia”

El talento artesanal, de nuevo se dio cita en la Tienda Red de Arte Fabricio Ojeda, en la popular esquina de la Torre del centro de Caracas, con la exposición en tallas de madera del Maestro artesano Juan Carlos Arteaga, popularmente conocido como “Magia” 

Juan Carlos Arteaga, “Agradezco a la Red de Arte, por brindarme estos espacios para dar a conocer mis obras artesanales. Son más de 40 años en el mundo de la artesanía y con cada una de las tallas que aquí se exponen dure aproximadamente 4 años para darle el toque final, después de tantos tiempo de guardar mis piezas, para que por primera vez se muestren en este escenario”. Este gran artesano nace, en la cuidad de Caracas específicamente, en la maternidad Concepción Palacios, el 10 de Octubre de 1962.

Desde joven le apasionó el mundo de las artes.

“Miranda en la Carrasca”, es la pieza más significativa para este creador, ya que para él refleja cada una de la historia venezolana. “para mi esta piezas es emblemática porqué ha sido una de las que más tiempo me ha llevado; me he dedicado en cuerpo y alma a cada uno de sus detalles y perfección. Así lo expreso el escultor Arteaga.

El seudónimo de Magia, lo reafirma gracias al trabajo que desde joven realizó en los diferentes lugares y parroquia del país. “un grupo de artesanos me diecia, Juan cuando vas a sacar tus piezas, ya el evento va a terminar? y le decía tranquilo que yo resuelvo, era el último en sacar mis piezas y el primero que las vendía, desde allí la gente me llamo magia, ya que mis obras contienen esa esencia que atrae al comprador”.

Es importante resaltar que este es un proyecto de la Fundación Red de Arte, a través de las Coordinaciones de Formación y Atención al Ciudadano, que consolidan una propuesta integral en concordancia con la revalorización de nuestra identidad cultural y tradicional.

La invitación se extiende a todo el Sector Artesanal y los habitantes de la Región Capital, a visitar la Red de Arte Fabricio Ojeda, donde encontraras más de 20 piezas del Artesano Juan Carlos Arteaga, durante los 30 días del mes de Junio.

fuente: red de arte

miércoles, 30 de mayo de 2018

Casa del Artista inaugura muestra ecológica en la estación del Metro Bellas Artes


En el marco del mes del Artista Plástico, este lunes 28 de mayo se llevó a cabo la inauguración de la “Exposición ecológica de aves, embarcaciones y próceres” del maestro Carlos Urbina, organizada por la Fundación Casa del Artista (FCA), en los espacios de la galería de la estación Bellas Artes del sistema Metro de Caracas.

La FCA, a través de su programa “La Casa del Artista va a la calle”, en coproducción con la Compañía Anónima Metro de Caracas, preparó esta exhibición que podrá ser disfrutada por los usuarios y usuarias del sistema subterráneo hasta el domingo 3 de junio, desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde.

En este sentido, el presidente de la FCA, Roberto Mesutti, expresó que: “el propósito de este proyecto es visibilizar a los artistas urbanos, a los artistas plásticos, a los hombres y mujeres que de alguna manera tienen ese espíritu de la creación, pero que muchísimas veces nosotros no conocemos por falta de visibilización”.

La muestra cuenta con más de 50 piezas artesanales confeccionadas por el artista, en su totalidad, con material de desecho. Entre las piezas que se exhiben, se pueden admirar más de 11 barcos grandes y pequeños, 15 figuras de próceres de nuestra Independencia y 26 pájaros en tamaño real, que hoy se encuentran en peligro de extinción; algunas de estas aves, como la Guacamaya y el Gallo, son piezas creadas con la intención de ofrecerles la oportunidad a personas con discapacidad visual de participar de ella.

Carlos Urbina, también conocido en el medio como el “Hacedor de Cristos”, y quien cuenta con más de 40 años de trayectoria dentro de las artes visuales, destacó que el propósito de este evento es concientizar al público sobre la importancia del conservacionismo y todo lo relacionado a este tema.

Asimismo, declaró que “Mi trabajo es la libertad, representada a través de los barcos que navegan por el mundo, las aves que vuelan y no tienen fronteras, y los próceres que lucharon por nuestra libertad”.

Entre los asistentes se encontraba la reconocida actriz, Dilia Guacarán, quién aseguró que esta esta iniciativa le parece extraordinaria, sobre todo si se toma en cuenta que una de las armas más poderosa para la seguridad y defensa de la Patria es la Cultura, donde todos debemos intervenir, los que ofrecen el evento y los que perciben.

Juan Valera, habitante de la comunidad de Catia, quien expresó: “Yo iba de salida y me llamó la atención la exposición, está muy bonita, muy interesante; entre tantas dificultades recreamos la mente”. Por su parte, la estudiante de enfermería, Norvelis Escalona, dijo: “me gustan mucho los barcos, están demasiado creativos”.


La Casa del Artista va a la calle

Este proyecto se inscribe en los preceptos presentados en el Plan de la Patria y el segundo Plan Socialista de Desarrollo Socioeconómico de la Nación 2013-2019, así como en el Plan Reverón 2018, para estimular, fortalecer y potencializar los saberes colectivos del pueblo creador, a la vez que maximizar su creatividad, realizando un abordaje comunitario en las instituciones educativas.

“La Casa del Artista va a la calle” tiene como misión promover el desarrollo integral del artista, su creación, respeto y valoración social, a la vez que tiene como visión ser la instancia cultural de atención integral de los artistas, cultores y creadores venezolanos en el país y en el exterior, bajo los principios de igualdad y justicia social, destinada a contribuir con su dignificación, visibilización, salvaguarda, promoción y desarrollo, para la satisfacción plena de sus necesidades.

Fuente: Prensa Fundación Casa del Artista

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